La distimia es una forma de depresión crónica de leve a moderada que tiene unos síntomas menos severos que los de la depresión mayor, pero con una duración más prolongada. Esta condición puede ser diagnosticada en adultos y niños con una sensación persistente de malestar, desánimo, pesadumbre o mal humor que se ha experimentado durante al menos dos años, aunque el pronóstico de la enfermedad puede variar. Si te estás preguntando qué es la distimia y sus efectos, a continuación encontrarás una completa guía sobre esta enfermedad y qué pasos debes tomar para controlarla.
¿Qué es la Distimia?
La distimia, también conocida como trastorno depresión persistente, es un trastorno de ánimo crónico caracterizado por la presencia de tristeza anormal, desánimo, pérdida de interés en las actividades habituales y una sensación de desesperanza durante el día a día. Esta afección se diagnostica cuando un individuo presenta estos síntomas por un periodo largo de tiempo -cientos de días a lo largo de años- y requiere un tratamiento específico con antidepresivos y terapia. La distimia es desafortunadamente común en el mundo, según la Organización Mundial de la Salud (OMS) aproximadamente un 6 por ciento de la población la padece.
Síntomas de la Distimia
Los principales síntomas de la distimia son una tristeza continua durante la mayor parte del día, un estado de ánimo bajo o irritable que no se acompaña de síntomas emocionales extremos, como puede ocurrir en el caso de la depresión mayor. A esto se le deben sumar los sentimientos de ansiedad, mayor nivel de fatiga, cambios de humor y problemas de concentración. Los adultos con distimia también pueden experimentar una sensación de inutilidad, desamparo y desesperanza. Estos síntomas son menos frecuentes en los niños y adolescentes, quienes suelen experimentar una sensación persistente de tristeza y irritabilidad. La tristeza es el síntoma principal y el más destacable de la distimia, a diferencia de la depresión mayor; Sin embargo, la intensidad de esta tristeza es siempre mucho menor.
Los síntomas de la distimia pueden ser confundidos con un trastorno de ansiedad, por lo que el diagnóstico puede ser complicado. También pueden confundirse con otros trastornos del estado de ánimo, como el trastorno depresivo mayor o el trastorno bipolar. Debido a esto es importante conocer los síntomas de la distimia para poder determinar si es necesario un tratamiento.
Diagnóstico de la Distimia
El diagnóstico de la distimia se realiza mediante una entrevista y una evaluación psiquiátricas. Estas entrevistas sirven para identificar los síntomas antes mencionados, evaluar la intensidad y descartar otros trastornos del estado de ánimo. El profesional de la salud mental también realizará preguntas sobre la historia clínica del paciente, para renombrar si es necesario un tratamiento psiquiátrico.
Tratamiento de la Distimia
El tratamiento para la distimia generalmente implica medicamentos antidepresivos y terapia. Los antidepresivos tienen como objetivo reducir los síntomas emocionales y contribuir a un mejor estado de ánimo. Estos medicamentos pueden ser administrados por vía oral, tópica o intravenosa. Los efectos secundarios de los medicamentos pueden variar; por lo tanto, es importante informar a un profesional de la salud mental sobre cualquier cambio que experimente.
En cuanto a la terapia, puede ayudar a las personas aceptar y sobrellevar sus emociones, así como a comprender mejor los trastornos del ánimo. Los principales tipos de terapia para tratar la distimia son la terapia cognitivo-conductual, la terapia de biblioterapia y el paso a paso. Estas terapias se enfocan en abordar los síntomas de la distimia y crear un entorno positivo así como técnicas de afrontamiento para manejar los perjuicios emocionales. Durante el tratamiento, el terapeuta también ayudará al paciente a encontrar estrategias para lograr un mejor estado de ánimo.
La Distimia también se puede tratar con estimulación magnética transcraneal (TMS), un tratamiento que utiliza pulsos magnéticos para estimular las neuronas cerebrales involucradas en la regulación del estado de ánimo y la depresión. Esta técnica ha demostrado tener un alto grado de eficacia y es una alternativa segura para el tratamiento farmacológico.
En conclusión, es importante aprender a reconocer los síntomas de la distimia para recibir el tratamiento adecuado y prevenir la propagación y la pérdida de la calidad de vida. El tratamiento de la distimia con medicamentos antidepresivos y terapia psicológica proporciona al paciente el apoyo y la motivación necesarios para recuperar el estado de ánimo y una mejor calidad de vida.
Referencias para consulta
- Schmaling, K. B., & Hernandez, D. V. (2006). Dysthymia and minor depression. In F. Andrasik (Ed.), Comprehensive handbook of personality and psychopathology: Vol. 2. Adult Psychopathology (pp. 231–243). John Wiley & Sons, Inc..
- Miriam E. Jiménez-Maldonado et al (2013). La distimia en el contexto clínico. DOI: 10.1016/S0034-7450(13)70008-8

